amor

Dibujo realizado por Juan Luis López

Jesusito de mi vida, eres niño como yo, por eso te quiero tanto, que te doy mi corazón, tómalo, tómalo, tuyo es y mío.. también.

Cuando a una le da por echar la vista atrás, por curiosear en su infancia y tal vez, rescatar y pasar un rato con esa niñita incluso aprender de ella, descubre joyas como ésta.

Yo no recuerdo esto de rezar, pero por lo visto lo hacía. Me lo cuenta mi madre, que la someto al tercer grado últimamente quizá, para descubrir cosas como ésta, que me ayudan a entender otras que vinieron después. Tan pequeñita y ya dando mi corazoncillo a cualquier Jesusito de la vida. Así sin mas, porque es un niño como yo. Y algo me debía a mí de chirriar ya de pequeña, porque me cuenta la madre que me parió, que yo no estaba conforme con aquello y por eso cambiaba la versión de tal rezo, de manera que terminaba con; “ ..tuyo es y mío también”, en lugar del clásico; “..tuyo es y mío no”.

A mi madre le hacía mucha gracia mi versión, menos mal.

Pues eso, que me alegra saber de mi pequeña reivindicación infantil y de que mi madre no me lo censurara.
Aunque, volviendo al asunto en cuestión, puedo decir con toda certeza, que ese fue mi primer amor, o por lo menos, la primera persona, con la que compartí mi corazón, así sin conocerlo “ni ná” .Y supongo, que no era la única en su vida. Debía tener muchos corazones, el tal Jesusito.

Por eso, cuando hoy día alguien me dice: “ Tienes que quererte más y no entregarle tu corazón a cualquiera”, yo le pregunto: ¿Tú no rezabas,no?

;)