Dibujo realizado por Juan Luis López

Dibujo realizado por Juan Luis López

 

Hay lugares especiales, personas especiales y momentos especiales. Y si juntas estos tres ingredientes, aparece El Soria, como por arte de magia.

No es un bar cualquiera, ni mucho menos. Si lo conoces me entiendes y sobran las palabras, porque es mas de sentimiento. Y si no lo conoces, muy mal hecho. Es de esos sitios a los que puedes ir a tomarte una cerveza solo, sin tus amigos y te encontrarás acompañado.

Es un lugar en el que si estás triste, te regalan una libreta y una mirada cómplice y si se te olvida la entrada del concierto de Coque Malla, te llevan a tu casa en moto para que llegues a tiempo.

En El Soria se viven bonitas historias, porque la gente que allí va, se impregna de la magia de sus paredes.

Un día cualquiera de esos que te pasas por allí como quien no quiere la cosa,  te tropiezas en la barra con alguien, que como tú está solo pero sin estarlo. Y compartes hueco e incluso tapa y se inicia una agradable y distendida conversación. Una de esas fáciles y cómodas, como de toda la vida. Y por un momento, se convierte en tu mejor amigo del día, porque te lo alegra.

Habláis el mismo idioma, por eso os entendéis. Y por un momento, viajáis al campo y os rodeáis de tomates olorosos, de calabacines en su salsa, de especias exóticas, incluso de gallinas y huevos. Y aunque la conversación no dura mucho, es bonita, incluso especial. Y te imaginas a tu mejor amigo del día de muchachillo, en el mismo bar, pero hace muchos años, cuando también Fran era un muchachillo y era su padre, un señor serio, el que alegraba también la vida de sus clientes haciéndosela mas fácil y bonita. Y eso te lo imaginas porque él te lo cuenta, porque seguro que también está cómodo con la conversación y la compañía.

Y es que a veces, las mejores conversaciones se tienen con desconocidos. Estoy convencida de ello.

Gracias, muchachillo.. Por un ratito fuiste mi mejor amigo.

Dibujo realizado por juan Luis López

Dibujo realizado por Juan Luis López